21 DAYS UNDER THE SKY ▴ Sun, Sounds & Outlaws

21 DAYS UNDER THE SKY ▴ Sun, Sounds & Outlaws

Esta es una historia del eterno amor estadounidense entre Harley-Davidson y sus interminables carreteras. Quizá a muchos de vosotros/as no os llene, creyendo que va a ser un cliché de cualquier capítulo violento en la historia biker, ya sabéis, drogas, sexo, violencia, intimidación y apariencia. Este es otro tipo de relato, visual y centrado en la amistad. En todo caso, no pienso valorar ni un ápice los motivos y el compromiso moral de dichos estereotipos a los que se aferran para asociarlo, aunque a veces padezco de vergüenza ajena. Vamos, un caso similar a lo que me pasa cuando veo un osito de peluche en las maletas de una Electra Glide.
La hora y poco del mediometraje es como una colección de autobiografías entre sus cinco personajes principales, que sin excesivas palabras, nos van desmenuzando las capas intrincadas que se exponen para permitirnos lentamente ver quienes son. Poco a poco, te sumerges con cariño en cada uno de ellos, todos heterogéneos y, a su manera, poco fiables, como sus motos.
Durante el 2016, cuatro amigos de diferentes partes del país, decidieron realizar un viaje sin normas ni puntos fijos encima de sus clásicas H-D desde San Francisco hasta el Brooklyn Invitational Motorcycle Show de NY que se celebraría 21 días desde su salida. Tres mil ochocientas millas, mas de seis mil kilómetros, en la ruta mas antigua conocida de costa a costa de aquel maravilloso país. Escrita por la periodista Kate O’Connor para Fox Searchlight Pictures, propiedad de (perdón, que toso) Walt Disney Co. y dirigida por Michael Schmidt, uno de los fotógrafos mas consagrados de la industria biker, que ha trabajado con Sinya Kimura, Dice, Deus Ex Machina, Rolling Stone Magazine y retratado alguna de las mas maravillosas criaturas de esta tierra, sean de dos ruedas o de dos piernas.

Los protagonistas de esta declaración de liberación mental saben muy bien su papel, que no es otro que ser ellos mismos, algo tan extraño hoy en día, que nos sorprende y engancha.
Josh Kurpius, fotógrafo. Ya se le conoció previamente por salir en el videoclip de la canción “Ride” de Lana del Rey. Quienes me conocen un poco ya saben lo soporífera que me parece dicha artista, pero esta vez es un caso opuesto por ese gran video. El llevaría para el trayecto su moto preferida, una Ironhead del ’77 rígida con una larguísima horquilla y un asiento king and queen al mas puro estilo 70tis. “Se me ha estropeado tanto que ya sé como arreglarla, así que a día de hoy me da mucha seguridad” afirmaba justo antes de partir.
El segundo intérprete es Ryan Grossman, constructor de choppers, propietario de Vintage Dreams Chopper y conocido también por colaborar profesionalmente en el diseño de las Harley-Davidson que aparecieron en la serie “Sons Of Anarchy” (que tos me ha entrado de nuevo). Ryan llevó su Knucklehead modificado, el primer motor OHV u Over Head Valves y probablemente el diseño mas bonito que ha hecho la marca de Milwaukee en sus 118 años de historia. Una preciosidad en la que destaca sobre todo ese añejo manillar Rabbit Ear de los sesenta. Es gracioso ver el garaje de Ryan con una enorme pegatina que dice “God Rides a Harley”. Bendito sea el tipo.
Gentry Dayton. Diseñador de moda, artesano de la piel, desarrollador y creativo de imagen de marca. Un recientemente padre que vive en Pennsylvania tras toda una vida en la ajetreada Brooklyn. Dayton escogió su Panhead del ’49, que centra todas las miradas durante esta historia por tener innumerables problemas con ella durante el trayecto, pero que da gusto verla rodar.
Y llegamos al último protagonista de esta historia: Troy Critchlow, mas conocido por su antiguo blog como ‘Chico Moto’. Sus fotografías y motos eran parte habitual de cualquier magazine internacional. Troy conduciría su Shovelhead de 1967 con el que ya había sido fotografiado previamente por Michael Schmidt. “Amo esta moto porque es del año en el que nací” comenta él mismo durante el film.
Y ¿por qué comento que existen cinco protagonistas? Hasta los diez dedos de mis manos aún se contar. Pues sencillamente porque un papel importante es para Tom Fugle, del cual hablé en el primer artículo de Desert Cult. En ese trayecto, el principal y único punto de parada asegurado era el clubhouse de El Forastero MC en Sioux (Iowa), donde les esperaba Fugle y los miembros de su MC. Josh Kurpius no escondía lo emocionante que le resultaba conocer a Fugle, “…una inspiración para mi, por su manera de construir motos con bases antiguas, tan radicales y anárquicas”, como bien dice. A ello le sumamos que el film empieza con un precioso video de 8mm de las épocas ’60-’70 extraído de archivos del mismo MC, donde muchas de las imágenes se inspiran en dichas viejas cintas entremezclándose como la sal del lago Bonneville a las ruedas de sus choppers. Es enternecedor, además, escuchar la voz y guitarra de Willy Tea Taylor con su tema “Bull Riders & Songwriters” como fondo de ese prólogo.
Uno de los momentos mas personales es escuchar la lectura en off de Robert Patrick de pasajes de un libro, que no es otro que “Moravagine” de Blaise Cendrars (alter ego del escritor Frédéric Sauser) sobre viajes reales e imaginarios, donde al final se entremezcla con la voz de Troy sosteniendo el libro entre sus manos y una sonrisa. Muy emotivo.

El Forastero MC ▴ 8mm Film Completo

La espontaneidad aumenta a través de cada milla recorrida, dudo mucho que el guion se lo aprendieran, pero lo que realmente resulta convincente son las lagunas en la información que intrigan y animan a completar la historia y descubrir lo que sucede. Realmente parece que debes imaginar los detalles a cada instante a pesar de la narración intermitente del gran Robert Patrick, que relata pequeñas historias con su voz cazallosa de manera impecable e imperecedera. Debería ser un delito no ver este film en versión original. Para quienes no lo sepan, Robert (el T-1000 de Terminator 2, Los Angeles de Charlie o David Scatino en The Sopranos), es amante empedernido de la marca y copropietario del Concesionario Santa Clarita Harley-Davidson, donde se le puede ver a menudo llegando en su Lowrider S.
No quisiera haceros un spoiler, de hecho, tampoco es un thriller, ni tiene una trama elaborada mas que para hacernos sentir la mas pura de las libertades a dos ruedas por esas carreteras. Me resulta curiosa la historia de Gentry Dayton, con creces el mas tímido y que se llevó una sola camiseta para todo el viaje. Si fuera mi caso, creo que llevaría un minibús de apoyo, así que valoro sobremanera algo tan bobo como eso. Lluvia, viento, sol, el imprescindible rugido de unos motores V-Twin sin silenciadores por carreteras infinitas y su banda sonora, esto último con las mejores elecciones para cada situación: Blackberry Smoke, el anteriormente citado Willy Tea Taylor o el cantautor californiano Rocco DeLuca, que aunque quizá no nos suene por estos lares, tiene entre su background, el haber sido la voz en el tema “Saint Is A Sinner” del primer álbum en solitario de Slash (2010) sin los Snakepit ni The Conspirators de acompañamiento.
Durante el primer artículo que dediqué a la memoria de Tom Fugle no quise explicar en profundidad el por qué ha sido mitificado dentro del mundo biker, y es que este mediometraje lo hace muy bien y con pocas palabras, por lo que, lo que yo pudiera decir entonces estaba de mas.



En definitiva, es una historia increíblemente entrañable de amistad, que se acentúa por la pérdida de dos de ellos. Penetrante y emocionalmente intensa por el drama que supuso el fallecimiento de Troy (en 2019 por un cáncer de huesos) y Tom Fugle, éste último pocos meses después de la publicación de este film en el mismo 2016. Una historia llena de tristes detalles. Una mirada íntima a la relación entre una persona y su motocicleta.
Yo lo llamo un documental creativo. Si conoces a alguno de los protagonistas de la película, no puedes obligarlo a hacer nada guionizado, así que el objetivo era dejar que fueran ellos mismos y montaran su viaje capturando esos elementos impredecibles que sabía que serían necesarios para hacer una ‘road movie’ que se sintiera relevante y atemporal.”▴ Kate O’Connor
“Qué rara ocasión como artista, especialmente uno que vivía en la oscuridad, el saber que tu vida fue valorada antes de morir. En muchos sentidos, Tom es lo que me llevo de esta experiencia de filmación, aunque me sentí muy intimidada al conocerle, todos lo estábamos. Él era el legado. Creo que lo que todos pueden decir en 21 Days es que nos fuimos con una lección sobre cómo vivir la vida gracias a él.”▴ Kate O’Connor
P.D.: Este artículo está dedicado a la memoria de Troy Critchlow (1967-2019) y en apoyo a su mujer Teresa, que ha realizado este video que os dejo en homenaje al que fue su marido y padre de sus hijos, así como el trailer del documental «Critchlow» dirigido por Rocco DeLuca y Lauren Schneider
Reverendo ▴ S A N T A

In Loving Memory of Troy Critchlow by Teresa

Critchlow by Rocco DeLuca and Lauren Schneider

Credits:
Josh Kurpius ✠ www.joshkurpius.com  
Gentry Dayton ✠ www.gentrydayton.com 
Ryan Grossman ✠ www.instagram.com/3gknuck 
Michael Schmidt ✠ www.mesfoto.com
Rocco DeLuca ✠ www.27transmissions.com
Troy Critchlow 
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