NO MUSIC, NO PLANS ▴ The Indissoluble Coexistence Between Music & Motorcycles (Part I)

NO MUSIC, NO PLANS ▴ The Indissoluble Coexistence Between Music & Motorcycles (Part I)

Me vais a permitir plasmar un pensamiento que llevo conmigo desde hace muchos años.
La música. Qué gran placer me ha dado en el largo curso de mi vida. Siempre dije una frase que me define muy bien, y es que ésta no me transcurre por el sistema horario, ni tiene agenda. En mi vida los segundos, minutos, recuerdos y días especiales se transforman en melodías, conciertos, riffs, pasajes e intros musicales. Con ello recuerdo mi propia historia y me ubico donde quiero, pasen los años que pasen. Ella es la reguladora de mis estados de ánimo, mi particular Princess Valium.
Y es que para mí, lo sobrepasa todo, es un estado  mental. El hambre, el sueño, la locura y la muerte. Sea por las buenas o las malas, la música persiste, y es lo que nos mantiene cuerdos a los pocos que decidimos enfrentarnos al mundo y no conformarnos con lo establecido. Hay quienes supimos que se puede vivir de hacer de la música nuestra savia y disfrutarla, mientras otros simplemente se limitan a escucharla.
Mi relación con ella empezó cuando un hermano de mi padre, el mas irreverente, dejó a mi vista un vinilo de Ted Nugent titulado “Scream Dream”, tan extraño en sí, con esa portada tan salvaje que un niño no podía entender. Con doce años ya era un melómano, pero el punto de inflexión fue cuando a principios del ‘88 pude ver por primera vez el videoclip de “Rhythm Of Love” de Scorpions, difundido después en la versión semanal de rock del mítico programa de La2 TV “Plastic”. Ese artefacto se me fue de las manos. Ver al que creía que era uno de los mejores regalos que hizo Dios en forma de mujer, Joan Severance, contorneándose en lencería entre naves espaciales, riffs, fuego, coros increíbles y una banda en uno de sus mejores momentos creativos…hizo que consiguiera a toda costa el álbum en cassette donde salía aquello tan vicioso: “Savage Amusement”. Sorpresa, en la portada también salía Severance con cuerpo de escorpión. Fue mi banda sonora del viaje final de curso, y mis días de incomprensión rodeado de fans de Morrissey habían acabado para empezar otros mucho mas excitantes.
Desde entonces me he permitido muchas cosas, entre otras, ser reincidente y retroalimentarme de mis placeres, lo que genera nuevos que se acaban asentando por sí mismos en un lento proceso de absorción. Eso me llevó, como a innumerables personas, a descubrir el mundo Harley-Davidson, aunque en mi caso no fue ni mucho menos un tropezón. A punto de entrar en la década de los ’90 estaba literalmente obsesionado con descubrir nueva música y me topé con el videoclip “Electric Gypsy” de L.A.Guns, probablemente emitido fuera de horas como redifusión del programa Headbangers Ball de VH1 justo antes de la Carta de Ajuste (que seguramente los mas jóvenes no sabrán ni que es). Qué banda, que peligro tenían, y aunque día de hoy, y en perspectiva, ver uno de sus videoclips puede parecer kitsch (ojo, sale Alf, el come-gatos)…joder, que canallas y adictivos eran. En dicho videoclip salían rodando por carreteras del desierto americano junto a H-D Shovelheads, Electra Glide, Wide Glide, una primeriza Softail Heritage…y fue mi perdición. Mi proyecto de futuro desde entonces era convertirme en un bala perdida, un loosecannon, y tenerlo como algo vehicular para guiar mi mente en esa dirección.
Y esta aburrida homilía, ¿a qué viene? Pues tener mi one-hit wonder y otra gran parte en ir, paulatinamente, descubriendo la relación del eterno amor entre Harley-Davidson y la música, en concreto, el rock en todas sus vertientes. Todo es aleatorio, sin cronología, sin normas…que es mucho mas divertido.

No podía hacer otra cosa que empezar con mis queridos L.A.Guns. Ellos fueron parte de la escena plebeya de Sunset Strip, que junto a Pretty Boy Floyd, Faster Pussycat, Bang Tango y un largo etcétera, crecieron paralelos a futuras grandes bandas mainstream como Poison, Mötley Crüe y, evidentemente, Guns N’Roses. Pero tienen una historia muy curiosa relacionada con estos últimos que muchos desconocen. Los Guns fueron la unión de Hollywood Rose (primer proyecto de Axl Rose) y Tracii Guns (fundador de L.A.Guns). Si asociáis los nombres os dará el resultado. Y es que Tracii y Axl fueron los auténticos fundadores de la, actualmente, mítica banda. Por suerte, L.A.Guns no llegaron tan alto, ni lo merecían. Y digo esto porque es un placer tener a esta banda en el underground, incluso a día de hoy, y no ver camisetas estampadas con su logo engalanando a esas modelos accidentales de Instagram.
Steve Riley, Tracii Guns o Phil Lewis se han declarado en multitud de ocasiones fans confesos y orgullosos propietarios de una Harley-Davidson. Ejemplos hay muchos aparte del videoclip de “Electric Gypsy”. La canción “Wild Obsession”, originaria de su álbum “Hollywood Vampires”, fue incluida en la BSO de la película Harley-Davidson And The Marlboro Man (1991), uno de los peores y mas adorables largometrajes del cine. Fotos promocionales, shows en Daytona Bike Week y declaraciones como “We were a dirty, greasy biker band. A real biker band. As opposed to the other bands at the time, who were all tits and teeth, doing goofy shit.” (Phil Lewis) no dejaban duda alguna de ese nexo.
A día de hoy existen dos bandas con el mismo nombre, los L.A.Guns originales con Tracii GunsPhil Lewis y otros L.A. Guns con los ex miembros Steve Riley y Kelly Nickels, que por clausulas legales, firmadas seguramente bajo los efectos del desfase, tienen derecho a utilizar dicho nombre (?). Esto no es nuevo, ya pasó con grupos como Great White, Queensrÿche o Ratt, pero es una pena crear confusión entre quienes hemos crecido con ellos. Mi vida es un ramal de clasicismo, no concibo ninguna formación con dicho nombre sin Tracii, así que entenderéis por qué estoy tan obsesionado con nuevas canciones de la banda original como el medio tiempo “Let You Down”, que me recuerda inevitablemente a su himno “Over The Edge”. Escuchar cosas tan eróticas como “…you’ll love me tonight, you’ll hate me tomorrow…” hace que todos sepamos quien manda ahí.
Años antes, uno de esos grupos salidos de la escena angelina, W.A.S.P., con un joven Steve Riley a la batería (mas tarde miembro oficial de L.A.Guns, lo curioso de las vidas cruzadas) presentaban el videoclip de su single “Wild Child”, éxito absoluto y una de esas eternas joyas del rock. VH1 la declaró canción del año y su álbum “The Last Command” vendió mas de un millón de copias. W.A.S.P. personificaban el peligro, su puesta en escena era una representación oscura del teatro KISS, como en su día lo hiciera Mercyful Fate, y “Wild Child” encarna de nuevo la simbiosis con Harley-Davidson (podéis ver el video -> AQUÍ). Esa imagen de Blackie Lawless apareciendo por una carretera desértica con su flamante H-D FXR Low Glide de la época es impagable, al igual que ver al otro miembro fundador de la banda, la bestia de Chris Holmes. Personaje decadente, la versión hardcore de Bret Michaels, pero tan carismático que tras su marcha de la banda jamás fue la misma. Holmes nunca ha ocultado su pasión por “nuestra” marca, y todo ello se reflejó cuando la famosa firma de guitarras Jackson Guitars hizo una edición especial de la serie Star en homenaje a él, a la que llamaron Jackson Custom Star, con el logo alado de Harley-Davidson.

Blackie Lawless (W.A.S.P.) con su antigua H-D Panhead

Chris Holmes (W.A.S.P.) y su Jackson Custom Harley-Davidson Star 
No todo son los 80’s. Sí, ya dije que aquí no existen para mi las cronologías, voy tirando de la poca memoria que me queda, quizá también tenga el cerebro fundido (Ndr. Frase que soltó un buen amigo sobre su memoria el otro día y que me dejó un día sin parar de reír). Los finlandeses Reckless Love son uno de los grupos consagrados de la actual escena sleazy-hard-rockera internacional junto a Hardcore Superstar, Crashdïet o Steel Panther. Finlandia, si, el país de Michael Monroe, quizá la mayor influencia de Axl Rose (Ndr. La foto del propio Monroe aparece en el interior del álbum “Use Your Illusion II” y toca la armónica y saxo en “Bad Obsession” del “Use Your Illusion I”). Reckless Love también tienen su relación con la marca de Milwaukee. Olli Herman, vocalista, se hizo hacer una chopper con la base de chasis rígido y un motor Sportster inspirada en los 70’s en su país natal, donde es toda una celebridad. «Todos mis ídolos montaban Harley-Davidson, era una parte vital de la imagen de convertirse en una estrella de rock. La primera vez que la escuché sabía que algún día tendría una, y concretamente una chopper de horquilla larga, delgada, estrecha y con un diseño llamativo. Es lo que siempre he querido”. La ha llamado Penélope y sinceramente creo que es lo peor de la moto, ponerle nombre y además, ese. Entiendo que no conoce a Serrat.
La iconografía biker y de los motoclubs propietarios de una Harley-Davidson es un caso a estudiar en los ambiguos Turbonegro. Curioso el caso de esta banda donde sus fans han creado su propio MC, adaptando símbolos típicamente bikers como sus idolatrados parches traseros, una cualidad rara que es, quizás, especialmente valiosa en este momento histórico, sin sumergirse en sentimentalismos, porque no voy a explicar ahora la intrínseca y elaborada historia que hay detrás de cada color y cada parche. Fans de todo el mundo, autodenominados Turbojugends, han creado una subcultura adaptando los típicos tres parches bikers: Nombre del club en la zona superior, emblema de éste en la zona central y localidad de la sede de dichos fans en la parte inferior. Es curioso el fervor que provocan Turbonegro en ellos, yo sería otro Turbojugend en la sombra, sin duda. Recuerdo verles en una de las ocasiones, junto a unos amigos en Londres, donde la sala Electric Ballroom parecía un auténtico clubhouse de cualquier MC americano. Bien, también recordamos con cariño a una dulce Turbojugend girándose en pleno concierto y levantándose la camiseta para enseñarnos sus pechos mientras teníamos la vista bastante turbia y aguantábamos la barra para que no se cayera. Cosas del rock’n’roll.
Para quienes aún no hayan escuchado ni visto nada de ellos, como no, deberían empezar por ver el video-clip de “Do You Do You Dig Destruction”, que en un alarde de cortesía al mediometraje de culto “Scorpio Rising” de 1964 (centrado en el mundo biker y lleno de caricaturizaciones al nazismo) y todo un enaltecimiento a la marca de Milwaukee además de una de mis canciones preferidas. Los noruegos son también declarados admiradores de Evel Knievel y su famosa Harley-Davidson XR-750. Su nombre incluso sale en la canción “Übermensch” (’94) y existen posters donde sacan a relucir dicha admiración.
Algún día hablaré sobre toda esta subcultura que envuelve Turbonegro.
Otros grandes adoradores del culto Harley-Davidson son los ingleses Psychlona. Desde que los conocí me hizo gracia la definición que tienen ellos mismos de su propio estilo: Kebab ‘N’ Roll Desert Rock. Básicamente son un power-trío con las influencias clásicas de cualquier seguidor de ritmos pesados, riffs repetitivos y ambientes psicodélicos de los 70’s, pero la pasión que profesan a la Factory no solo no pueden evitarla, sino que la realzan en videos como este “Edge Of The Universe”.
En definitiva, esto es un pequeño apunte para los que creen en el poder del lenguaje del sonido como una forma de comunicarse y unir a una comunidad sorda, a veces llamada brotherhood, otras, propietarios de Harley-Davidson.
Continuará…
Reverendo ▴ S A N T A
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